Domingos en Blanco

Publicado por Javier de Montse CCaná El 15 noviembre 2014 0 comentarios
por Manuel Blanco
EL MEJOR
Con 16 años, viajando para ir y volver al colegio 4 veces al día el autobús, éste se convierte en un lugar filosófico. En él, un tipejo nos contó cómo había engañado a una chica para su uso y disfrute con las chapas identificativas del ejército. En él, un compañero se extrañó de no encontrar a la mujer de su vida tras conocer a mil chicas.

Un servidor, sin ir más lejos, cuando a sus 17 años le dijo un humilde “sí” a Dios para servir en el sacerdocio, repasó varias veces el aula con la vista: “Señor, pero no ves a éste que es más inteligente, el otro habla mejor, aquel ayuda más…” No nos aman ni nos escogen por ser los mejores. A veces Dios quiere lucirse a través de los sencillos.
Hoy en día, hemos infravalorado el talento. Las cualidades se pagan muy poco. A veces, ni se agradecen. “Clotilde, enhorabuena; lleva Vd 26 años trabajando para nosotros. Como ya es de la familia, el mes que viene no percibirá ningún sueldo…” ¿Cómo vamos a rendir al máximo con estos planteamientos?
Pero los cristianos hemos recibido mucho. Sobre todo en monedas de Amor. Es inconcebible que el Hijo de Dios se haya entregado voluntariamente para saldar las deudas de nuestros pecados. La indiferencia ante algo así nos mataría. Al igual que moriríamos, secos, si no diésemos, en forma de servicio, algo de cuanto nos regalan.

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