Martirologio Romano - día 17 de noviembre

Publicado por José Manuel El 16 noviembre 2014 0 comentarios
Memoria de santa Isabel de Hungría, que siendo casi niña se casó con Luis, landgrave de Turingia, a quien dio tres hijos, y al quedar viuda, después de sufrir muchas calamidades y siempre inclinada a la meditación de las cosas celestiales se retiró a Marburgo, en la actual Alemania, en un hospital que ella misma había fundado, donde abrazándose a la pobreza se dedicó al cuidado de los enfermos y de los pobres hasta el último suspiro de su vida, que fue a los veinticinco años de edad. (1231)

2. En Neocesarea, en el Ponto, hoy Turquía, san Gregorio, obispo, que siendo aún adolescente abrazó la fe cristiana, fue progresando en las ciencias divinas y humanas, y ordenado obispo brilló por su doctrina, virtudes y trabajos apostólicos. Por los incontables milagros que realizó se le llamó "Taumaturgo". (270)

3. En Cesarea de Palestina, actual Israel, santos Alfeo y Zaqueo, mártires, que por confesar con todas sus fuerzas a Dios y a Jesucristo Rey, después de muchos tormentos fueron condenados a muerte, en el primer año de la persecución ordenada por el emperador Diocleciano. (303)

4. En Córdoba, en la provincia hispánica de la Bética, san Acisclo, mártir. (s. IV)

5. En Orleans, en la Galia Lugdunense, actual Francia, san Aniano, obispo, que confiando sólo en Dios, cuyo auxilio no cesaba de pedir con oraciones y lágrimas, liberó a su ciudad asediada por los hunos. (c. 453)

6. En Vienne, región de Burgundia, también en Francia, san Namacio, obispo, que desempeñó rectamente los mismos oficios civiles y que rigió y honró la sede episcopal. (599)

7. En Tours, territorio de Neustria, de nuevo en Francia, san Gregorio, obispo, sucesor de san Eufronio, que escribió en lenguaje claro y sencillo la historia de los francos. (594)

8. En Whitby, Northumbría, actual Reino Unido, santa Hilda, abadesa, la cual, después de abrazar la fe y recibir los sacramentos de Cristo, puesta al frente de su monasterio, tanto se entregó a la formación de los monjes y monjas en la vida regular, al mantenimiento de la paz y la armonía, al trabajo y a la lectura de las divinas Escrituras, que parecía realizar en la tierra tareas celestiales. (680)

9. En Rëmus, lugar de Recia, hoy Suiza, san Florino, presbítero, fielmente dedicado a la labor parroquial. (856)

10. En Constantinopla, hoy Estambul, Turquía, san Lázaro, monje, nacido en Alemania, el cual, insigne en la pintura artística de imágenes sagradas, fue atormentado con crueles suplicios al negarse a destruir sus obras por orden del emperador iconoclasta Teófilo, aunque después, apaciguadas las controversias sobre el debido culto a las imágenes, el emperador Miguel III le envió a Roma para afianzar la concordia y unidad de toda la Iglesia. (c. 867)

11. En Novara, región italiana de Sicilia, san Hugo, abad, que, enviado por san Bernardo de Claraval, estableció la Orden Cisterciense allí mismo y en Calabria. (1172)

12. En Lincoln, Inglaterra, san Hugo, obispo, que era monje cartujo al verse llamado a regir la iglesia de esta ciudad, donde realizó un trabajo excelente, lo mismo en defensa de las libertades de la Iglesia que en arrancar a los judíos de manos de sus enemigos. (1200)

13. Cerca de Cracovia, en Polonia, beata Salomé, reina de Halicz (Galizia), que fallecido su esposo, el rey Colomano, profesó la Regla de las Clarisas y desempeñó santamente el cargo de abadesa en un monasterio fundado por ella misma. (1268)

14. En Helfta, en las cercanías de Eisleben, en Sajonia, actual Alemania, aniversario de la muerte de santa Gertrudis, virgen, cuya memoria se celebra el día de ayer. (1301/1302)

15. En Asunción, Paraguay, san Juan del Castillo, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, que en el poblado de las reducciones fundado aquel mismo año por san Roque González y encomendado a sus cuidados, por instigación de un individuo aficionado a artes mágicas fue maltratado con crueles suplicios y finalmente apedreado, lo que le llevó a la muerte dando testimonio de Cristo. (1628)

16. En Nagasaki, en Japón, santos Jordán (Jacinto) Ansalone y Tomás Hiji Rokuzayemon Nishi, presbíteros dominicos y mártires. El primero trabajó denodadamente por el Evangelio en las islas Filipinas antes de pasar a Japón, y el segundo, primero en la isla de Formosa y después en sus últimos años y en su misma patria, fue un incansable propagador de la fe en la región de Nagasaki, hasta que ambos, con ánimo invicto, por orden del gobernador Tokugawa Yemitsu fueron sometidos durante siete días a los crueles tormentos de la horca y del encierro en una hoya, hasta entregar su vida. (1634)

17. En el mar, frente a Rochefort, Francia, beato Lope Sebastián Hunot, presbítero de Sens y mártir, que, durante la Revolución Francesa, por su condición de sacerdote fue encarcelado en una vieja nave allí anclada, donde padeció toda la dureza de la cautividad y completó el martirio víctima de las fiebres. (1794)

18. En la localidad de Capaivca, territorio de Kiev, Ucrania, beato Josafat Kocylovskyj, obispo de Przemysl y mártir, que durante la opresión a su patria por un régimen enemigo de Dios entregó su alma como fiel discípulo de Cristo. (1947)

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