Hoy se ha presentado, en rueda de prensa, los
presupuestos de la Archidiócesis de Santiago de Compostela para el año 2013
El presupuesto de la
Archidiócesis de Santiago de Compostela para el año 2013 asciende a un total de
20,8 millones de euros, lo que supone una disminución del 14,41% en relación
con las mismas cifras del ejercicio económico de 2012. A pesar de esta bajada,
el esfuerzo para atender las necesidades
pastorales y asistenciales se ha incrementado para este periodo, ya que son
6.550.000 euros los que se dedican en este año a estas tareas, frente a los
6.450.000 euros del año anterior, lo que implica un incremento porcentual del
1,55%. Son las actividades asistenciales las que tienen
mayor peso en este grupo de gastos, con 3,2 millones de euros, seguidas de las
actividades pastorales y litúrgicas, con 1,8 millones, mientras que se dedican
1,5 millones a la solidaridad con la Iglesia universal.
La componente pastoral, social
y asistencial se ha incrementado notablemente en los últimos cinco años. Así,
si en el año 2008 se dedicaban a estas tareas el 26,67% de los recursos
ordinarios, en el 2013 ya suponen el 36,66%. La variación en dicho periodo es
del 37,14%, mientras que asciende al 61,13% para el rótulo específico de
actividades asistenciales. Y ello a pesar de que el total del presupuesto entre
2008 y 2013 descendió un 13,97%. En este tipo de tareas se incluye, por
ejemplo, el esfuerzo de Cáritas o de Manos Unidas.
En el ejercicio de 2013, los
606 sacerdotes y religiosos que prestan servicios pastorales en la
archidiócesis perciben como media mensual 616 euros, lo que supone un coste de
3,31 euros por habitante y año. Además, los centros de formación dependientes
de la Iglesia diocesana cuentan con unos recursos de 1,3 millones de euros. Son
los gastos que sostienen el funcionamiento de los seminarios Mayores y Menores,
de los centros universitarios y de otros centros educativos. A reparación y conservación
de edificios y a suministros y otros gastos de funcionamiento, la Archidiócesis
dedica otra partida de 3,5 millones de euros. A programas de rehabilitación de edificios,
el presupuesto establece otro capítulo de 2 millones de euros.
Aportaciones voluntarias y
asignación tributaria
Por otra parte, si se analizan
los ingresos, el mayor porcentaje, con un 39,5%, procede de las aportaciones
voluntarias de los fieles, que suponen 8,2 millones de euros, mientras que la
asignación tributaria es el 28,59%, con 5,9 millones de euros. En una distribución
por habitante, cada uno de los ciudadanos de la Archidiócesis aportaría anualmente
unos 6,09 euros en contribuciones voluntarias y 4,41 euros por asignación tributaria.
En el pasado ejercicio fiscal,
las declaraciones de la renta que se presentaron en los territorios de las
provincias de A Coruña y Pontevedra correspondientes a la Archidiócesis de
Santiago con asignación tributaria a la Iglesia Católica fueron 209.049, el
26,72% de las tramitadas ante la Agencia Tributaria.
En el contexto actual de crisis
económica, la evolución de la asignación tributaria se mantiene en cierto modo
estable, incrementándose el número de declaraciones con asignación tributaria
en un 4,33% en las realizadas en el periodo 2008 y 2012, mientras que el
porcentaje de declaraciones que realizan asignación a favor de la Iglesia ha
disminuido un 1,51%. La recaudación por asignación tributaria se ha incrementado
en dicho periodo un 7,17%. El diferencial con los datos a nivel estatal en ese
mismo periodo se mantiene en torno a ocho puntos.
La Iglesia diocesana de
Compostela sigue invitando a los contribuyentes a marcar la X en favor de la
Iglesia en sus declaraciones la renta, ya que no supone pagar más ni que se
devuelva menos. Desde 2008, el sostenimiento
de la Iglesia depende exclusivamente de los católicos y de todas aquellas
personas que reconocen la labor de la Iglesia. Quienes libremente quieran
hacerlo, pueden marcar la casilla de la Iglesia Católica en su Declaración. Un
0,7 por ciento de sus impuestos se dedicará así, sin coste adicional para el
contribuyente, a la ingente labor que la Iglesia desarrolla. Es compatible con
marcar la casilla llamada “Fines sociales”. El Estado dedicará entonces un 0,7%
a esos “fines” y un 0,7% a la Iglesia.
Fotos: Miguel Castaño