«Yo siempre he estado aquí»
En el Mondoñedo de sus años de seminarista,
Rouco celebró su medio siglo de sacerdocio
.
por Ramón Loureiro en LA VOZ
. . Lo decía ayer, en la catedral de Mondoñedo, excepcionalmente iluminada para la ocasión, uno de los asistentes (larga cabellera rizada, bolso de cuero, teléfono móvil de última generación...) a la misa con la que el presidente de la Conferencia Episcopal Española celebró su medio siglo de sacerdocio: «Este non parece o mesmo Rouco da televisión». «Pois a min tamén me sorprendeu moitísimo, moitísimo. Nunca podería ter pensado que fose así este señor...», comentaba a su lado otro de los presentes, junto al policromado sepulcro del obispo Muñoz y Salcedo, convertido en estatua orante para la posteridad. Y no, la verdad es que el cardenal jamás transmite, en la cercanía, la fría imagen que ofrece ante las cámaras. Pero es que además ayer se le vio, en más de un momento, conmovido. Cosa muy poco frecuente en un prelado al que no le gusta nada dejar traslucir sus emociones, y que a buena parte de quienes lo notaron les hizo recordar cómo Rouco se emocionó, también, en otra catedral gallega -en la de Lugo- el día de la ordenación episcopal de su sobrino Alfonso, que ayer permaneció constantemente junto a él.
.
. . Casi un centenar de sacerdotes se dieron cita en la basílica mindoniense, abarrotada de fieles -en su mayoría gallegos, pero entre los que había madrileños también-, para celebrar los 50 años de la ordenación de quien a día de hoy es uno de los más influyentes cardenales de la Iglesia. Quizás el de mayor ascendencia sobre el Papa, entre aquellos purpurados que no forman parte de la curia vaticana y que siguen al frente de una diócesis; que continúan, por tanto, entregados a su labor pastoral lejos de los históricamente resbaladizos pasillos vaticanos. En Mondoñedo, durante la homilía, el cardenal recordó, conmovido, sus primeros años de seminarista y reivindicó sus vínculos con la diócesis ferrolano-mindoniense. «Yo siempre he estado aquí», remarcó Rouco Varela, al tiempo que subrayaba que, además de vilalbés, siempre ha sido «de Mondoñedo».
. . Casi un centenar de sacerdotes se dieron cita en la basílica mindoniense, abarrotada de fieles -en su mayoría gallegos, pero entre los que había madrileños también-, para celebrar los 50 años de la ordenación de quien a día de hoy es uno de los más influyentes cardenales de la Iglesia. Quizás el de mayor ascendencia sobre el Papa, entre aquellos purpurados que no forman parte de la curia vaticana y que siguen al frente de una diócesis; que continúan, por tanto, entregados a su labor pastoral lejos de los históricamente resbaladizos pasillos vaticanos. En Mondoñedo, durante la homilía, el cardenal recordó, conmovido, sus primeros años de seminarista y reivindicó sus vínculos con la diócesis ferrolano-mindoniense. «Yo siempre he estado aquí», remarcó Rouco Varela, al tiempo que subrayaba que, además de vilalbés, siempre ha sido «de Mondoñedo».SIGUE LEYENDO
0 comentarios por «Haber olvidado a Cristo está en el fondo de la mayoría de los problemas»
Publicar un comentario