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Los patriarcas y jefes de las Iglesias cristianas de Jerusalén invitan hoy a los fieles, en la toda la Iglesia en Tierra Santa, a rezar por el final del conflicto en la franja de Gaza e implorar justicia y paz para este tierra.Me uno a ellos y pido también a vosotros hacer otro tanto, recordando, como dicen ellos, a “las víctimas, los heridos, cuanto tienen el corazón roto que viven en la angustia y en temor, para que Dios les bendiga con la consolación, la paciencia y la paz que procede de El”. Las dramáticas noticias que vienen de Gaza muestran como la negativa al diálogo lleva a situaciones que se ceban indeciblemente sobre las poblaciones, una vez víctimas del odio y de la guerra.
La guerra y el odio no son la solución a los problemas. Lo confirma también la historia más reciente. Oremos, por tanto, a fin de que “el Niño del establo inspire a las autoridades y a los responsable de los dos frente israelí y palestino a una acción inmediata para poner fin a la actual trágica situación”.
Javier de Montse CCaná Oh Señor, haz de mi un instrumento de tu paz:
Donde hay odio, que yo lleve el amor.
Donde hay ofensa, que yo lleve el perdón.
Donde hay discordia, que yo lleve la unión.
Donde hay duda, que yo lleve la fe.
Donde hay error, que yo lleve la verdad.
Donde hay desesperación, que yo lleve la esperanza.
Donde hay tristeza, que yo lleve la alegría.
Donde están las tinieblas, que yo lleve la luz.
Oh Maestro, haced que yo no busque tanto:
A ser consolado, sino a consolar.
A ser comprendido, sino a comprender.
A ser amado, sino a amar.
Porque:
Es dando, que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo en Ti, que nacemos a la Vida Eterna.