¿A qué edad empezaste a sentir que el Señor te llamaba al ministerio sacerdotal?
Empecé a sentir la vocación al ministerio sacerdotal a los 12 años aproximadamente.
¿Cuál fue la reacción de tus padres cuando les dijiste que querías elegir este camino? Y tus amigos, ¿cómo reaccionaron?Mis padres reaccionaron de forma diversa. Mi madre me dijo que si quería ser sacedorte, que lo fuese; ella no se iba a oponer a mi decisión. Por parte de la familia de mi padre no estaban tan conformes en que yo me fuese al Seminario. Y en cuanto a mis amigos la reacción fue aún más variopinta. Algunos no se extrañaron ya que veían en mí una cierta predisposición al ministerio sacerdotal. Otros se reían o burlaban de mí y la mayoría simplemente "pasaban". Hasta había algunos que esperaban que lo de ser sacerdote fuese simplemente una "chifladura" que se me había pasado por la cabeza, pero que pronto pasaría.
¿Qué tal fueron los años de pastoral en las parroquias? ¿A cuáles te ha tocado ir?
Los años de pastoral en las parroquias fueron, en general, una enorme riqueza. Comencé con ilusión y, a la vez, con un cierto miedo "escénico", porque, cuando empecé mis andaduras por el Seminario, era muy tímido. Pero, gracias a Dios, el trabajo pastoral en varias parroquias de nuestra diócesis me ayudó a superar mi timidez. Estuve de pastoral en las siguientes parroquias: en la parroquia de S. Fernando de la ciudad de Santiago (sólo unos 2 meses aprox.), el resto de mi primer curso en el Seminario en S. Félix de Sales (Vedra); el curso siguiente en el Divino Salvador de Vidán de la ciudad del Apóstol; los cursos 2003-2005 en S. Juan de Serres (Muros) y de 2005-2007 en S. Martín de Bueu. Este año estuve de diácono en Santiago de Arzúa.
¿Cuántos años ha durado tu preparación para ser sacerdote?
En total llevo siete años preparándome para el sacerdocio
¿Qué sientes cuando sólo quedan unos pocos días para tu ordenación?
Me siento muy contento, ¡ me dan ganas de llorar de alegría ! Tengo tantas ganas de que llegue ese día tan esperado que, en lo que va de curso, he soñado unas ocho veces con mi ordenación presbiteral.
¿Qué le dirías a la gente que lea esta entrevista?
A todos los que lean esta entrevista les digo: Si sientes que el Señor te llama a seguirlo, no tengas miedo. Respóndele como nuestra Madre, Santa María: "hágase en mi según tu palabra". No tengas miedo al Señor porque Él quiere lo mejor para ti, te ama con locura, desea tu felicidad, quiere que seas santo. Si le estás dando vueltas en tu cabeza a: ser sacerdote, religioso/a, miembro de vida consagrada; no dudes en que el Señor te ama, ¡te ama tal como eres! y, si te fías plenamente de Él, podrás cantar con la Virgen María: "Proclama mi alma la grandeza del Señor porque Dios ha mirado la humillación de su esclava...". Pero, no te olvides de rezar: "Rogad al Señor de la mies que mande obreros a su mies", para que haya muchas vocaciones al ministerio sacerdotal, a la vida religiosa y consagrada. Y también pedir al Señor por los que estamos dando los primeros pasos en este camino de seguimiento del Señor en el sacerdocio, para que seamos santos y fieles. ¡Que Dios os bendiga a todos!
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Publicado por Lucía
Publicado por Lucía
klarA Lucía estaba tardando en conseguir otra presa para una de sus "redes".
Otra entrevista preciosa, da gusto que haya tanta gente (entre esa gente, tan buenos seminaristas como éstos) que den su vida al sacerdocio y lo hagan con ese placer.
Les deseo lo mejor. Besos.